NL #CARVEDaphne – Octubre 2015

Hacia una cultura de no violencia y de respeto

El 2 de octubre es el Día Internacional de la No Violencia, establecido en conmemoración de la estrategia inspirante de resistencia no violenta de Gandhi. La resolución reafirma “la importancia universal del principio de la no violencia y se salvaguarda una cultura de paz, tolerancia, entendimiento y no violencia”. Entendida como una arma para lograr cambio social y político alrededor del mundo, el concepto de no violencia puede también ser considerado como un medio potente de transformación de la sociedad y de sus normas y valores.

De hecho, la violencia, y más específicamente la violencia masculina es prevalente. Hombres violentan a una mujer en cada tres alrededor del mundo, así que niños y hombres (violencia interpersonal, guerras, suicidios) (Fuente 1). La mayor parte de la medidas, normas y leyes adoptadas para afrontar la violencia de género abordan solo sus consecuencias: asistir a las víctimas y condenar a los abusadores. Este enfoque es relevante y necesario, pero no desafía las raíces y causas estructurales de tal violencia, y fallece en eliminarla (Fuente 2). Conciente de este problema y creyendo que tal violencia no es una fatalidad y puede ser impedida, unas ONGs, instituciones y Estados decidieron dirigir un cambio en la cultura, los comportamientos y las actitudes para crear una sociedad libre de violencia de género.

La promoción de la igualdad de género, el respeto y la tolerancia es un factor llave para impedir la ocurrencia de esta violencia (Fuente 3). En Europa, Convenio del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica que entró en vigor en 2014, espera que los Estados “tomen las medidas necesarias para promover cambio en los comportamientos y prácticas sociales y culturales de las mujeres y de los hombres” (art. 12). Los valores y las normas sociales son forjados a una edad temprana. En consecuencia, la educación de los niños y de las personas jóvenes a temáticas como “la igualdad de género, papeles de género no estereotipados, respeto mutual, resolución no violente de conflictos en las relaciones interpersonales” (art. 16) es determinante. Los programas que enseñan estos valores a los perpetuadotes de violencia doméstica (art.16) son también instrumentales en la elaboración de una sociedad mejor.

Reconocidas como unos de los pilares de las sociedades, las empresas pueden conducir importantes cambios sociales. Luego, son más que bienvenidas en la contribución al cambio de paradigma hacia una sociedad no violente. En España, la Fundación del banco “La Caixa” está exitosamente difundiendo materiales originales y actividades de formación para educadores, a fin de erradicar los raíces de la violencia de género, en el marco del programa “Violencia: tolerancia cero”. La Fundación francesa Kering hace campañas y colabora con asociaciones locales y empresarios sociales para luchar contra la violencia de género en varios países de Europea, América y Asia. Medidas pueden también ser adoptadas adentro de una empresa para promover lugares de trabajo seguros, igualitarios y respetuosos. De hecho, las empresas proporcionan “contextos organizacionales adentro de que las normas sociales son elaboradas y pueden ser cambiadas” (Fuente 4). La elaboración de un ambiente seguro en el cual la igualdad de género es valuada e implementada, y la violencia de género condenada, puede provocar cambios significantes. El proyecto “Our Watch” ofrece consejos e instrumentos claros e inspirante para que las empresas se comprometen en la erradicación de las raíces de la violencia masculina contra las mujeres y sus niñ@s.

El proyecto CARVE refleja nuestro compromiso firme con la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Creemos que involucrar las empresas en la lucha contra la violencia de género es fundamental y resultará en reforzar el empoderamiento y la resiliencia de las mujeres que han sido en situación de violencia doméstica masculina. Los ocho socios de este proyecto de dos años cofinanciado por la ‘Dirección General de Justicia: Programa Daphne’ de la Comisión Europea son determinados a proporcionar las empresas con herramientas para abordar el tema de la violencia de género desde el lugar de trabajo.
Con este fin, los socios han empezado a organizar seminarios nacionales en cada uno de los cinco países del proyecto: Francia, Bulgaria, Grecia, Bélgica y España. El primero fue organizado en Bulgaria, donde el Centre of Women’s Studies and Policies, el 16 de septiembre de 2015. Luego, la ONG española CEPS Projectes Socials lo celebró en Barcelona, el 1 de octubre, rápidamente seguida por la fundación francesa FACE el 8 de octubre en París. La ONG belga Pour La Solidarité organizará su seminario en 27 de octubre en Bruselas, y será seguida por la griega Hellenic Network for Corporate Social Responsibility en diciembre.
Estos eventos sirven para presentar los destacados de los informes nacionales y para abrir un debate público. Al final, los resultados permitirán redactar una Guía Europea de Buenas Prácticas destinada a empresas y políticos para que tengan una mejor visión de la situación Europea acerca de la violencia machista, así como qué herramientas hay para las empresas para asistir a las mujeres en situaciones de violencia. Esta guía será presentada durante una conferencia europea en Bruselas en Mayo 2016.